El contexto internacional actual está marcado por un incremento en la presión fiscal que deriva de factores como un aumento del gasto público, políticas arancelarias, y tensiones económicas derivadas de conflictos geopolíticos. Las empresas, particularmente en España, están obligadas a fortalecer su planificación fiscal para hacer frente a estos desafíos. La importancia de anticiparse y establecer estrategias tributarias proactivas es destacada por expertos que recomiendan identificar incentivos y riesgos en la fiscalidad internacional.
En el evento organizado por Grant Thornton, se discutieron las nuevas exigencias fiscales que enfrentan las empresas internacionales, incluyendo las inspecciones y litigios más comunes. Las soluciones propuestas incluyeron una planificación fiscal adelantada y la revisión de estructuras existentes, así como una estrategia preventiva para mitigar riesgos fiscales.
Adoptar una estrategia fiscal preventiva se vuelve crucial en el nuevo escenario económico post-pandemia. Los expertos aconsejan a las empresas a ser coherentes con las normativas fiscales y a utilizar los instrumentos legales disponibles para optimizar sus estrategias fiscales. Una correcta planificación y adaptación de la documentación específica es fundamental para evitar ajustes por parte de las administraciones fiscales.
Las inspecciones tributarias y la litigosidad creciente son retos significativos. Para enfrentarlos, se destaca la importancia de los procedimientos amistosos y acuerdos previos de valoración como herramientas para proporcionar seguridad jurídica. Estas medidas no solo ayudan a mitigar riesgos, sino que también facilitan la cooperación con las administraciones fiscales.
El panorama fiscal post-pandemia presenta retos tanto para Europa como para América Latina. Según expertos, aunque la economía se recupere, los problemas existentes podrían agravarse, creando la necesidad de reforzar estados de bienestar y modernizar estructuras productivas, especialmente en el contexto de políticas verdes y digitales.
La implementación de reformas fiscales progresivas es esencial, gravando a quienes poseen más recursos y optimizando los gastos tributarios. Además, la mejora de la calidad del gasto, especialmente en sectores como la salud y la protección social, se vuelve indispensable para afrontar los impactos socioeconómicos de la pandemia.
La transición hacia sistemas sostenibles es un tema prioritario. La fiscalidad verde, entendida como una parte central de los sistemas tributarios, se propone como un mecanismo eficiente para incentivar prácticas económicas sostenibles. Gravando productos nocivos para el medio ambiente, se busca canalizar los ingresos hacia el sector privado para fomentar cambios necesarios.
En este contexto, la transformación digital adquiere relevancia crítica. La digitalización de procesos internos y la adaptación a modelos de negocio digitales son ya no solo deseables, sino necesarias para sobrevivir en el mercado actual. Las líneas de ayuda pública, como el programa AceleraPyme, apoyan a pymes en este proceso de transformación.
Las discusiones en foros internacionales han puesto sobre la mesa la creación de un impuesto mínimo global, con el objetivo de contrarrestar los paraísos fiscales y asegurar una contribución justa de las grandes empresas. Este acuerdo, visto como un paso significativo hacia la equidad tributaria, protege las bases de recaudación nacionales.
Además, las nuevas figuras impositivas surgen como respuesta a la evolución económica global, demandando una adaptación del marco tributario a los nuevos modelos de negocio, especialmente aquellos digitales. La fiscalidad debe seguir el ritmo de la economía digital para asegurar una justa recaudación fiscal. Para más detalles, revisa nuestro blog sobre fiscalidad moderna.
En resumen, las empresas deben anticiparse y adaptarse a un entorno fiscal internacional cada vez más complejo. Planificar a tiempo y de forma estratégica es vital para minimizar riesgos y aprovechar incentivos fiscales.
La implementación de una estrategia fiscal proactiva, que considere los elementos de digitalización y sostenibilidad, no solo asegurará el cumplimiento normativo, sino que también fortalecerá a las empresas frente a futuros desafíos.
Para los expertos en fiscalidad, la clave radica en una planificación robusta que integre análisis detallados de precios de transferencia y acuerdos previos de valoración para mitigar riesgos. La gestión adecuada del riesgo fiscal es fundamental para predicciones exactas y decisiones informadas.
El avance hacia una fiscalidad verde y digital representa oportunidades para las empresas, que deben ser estratégicamente evaluadas y explotadas para asegurar tanto la optimización tributaria como la alineación con políticas globales de sostenibilidad y digitalización. Explora nuestras soluciones especializadas para adaptarte a las nuevas exigencias fiscales.
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